COCINA Y TERRITORIO

Alimentar abraza la vida - Sembrar, cosechar, seleccionar, preparar, recordar momentos de vida alrededor del fuego, intercambiar recetas, servir. Cada gesto es la potencia de aquello que las palabras no logran envolver. Cocinas tradicionales relata, escribe, indaga en los silencios de la memoria y redescubre el poder del intercambio del saber culinario. 

 

Las cocinas tradicionales, como manifestación del patrimonio cultural inmaterial,   están enmarcadas en complejos sistemas culinarios determinados por las condiciones ambientales y culturales de cada territorio en donde se constituyen en un enorme potencial de emprendimiento personal y factor de desarrollo local.

Dichos sistemas proveen insumos, recursos, técnicas, conocimientos, utensilios, enseres; caracterizan y configuran claves de sabor, construyen gramáticas, reglas, valor simbólico y acompañan tanto la preparación como el consumo de alimentos con otras manifestaciones de valor patrimonial como tradición oral, músicas, danzas y experiencias muchas veces rituales, únicas e irrepetiblesLas historias de vida de los ciudadanos dan cuenta de estos procesos y en ellas podemos encontrar toda la fuerza transformadora que permitirá generar movimiento hacia proyectos de emprendimiento social y desarrollo local.

Por esta razón nuestro trabajo en el equipo de "Cocina  y territorio" es de carácter exploratorio y participativo. Exploramos las historias de vida de los participantes,  su experiencia cultural en el territorio donde nacieron y en el que habitan; recorremos juntos sus memorias, pasiones, emociones, intereses e identificamos en cada caso los mecanismos de transmisión de saberes asociados al sistema culinario particular. De esta manera, damos valor a todos esos conocimientos y experiencias que han marcado sus procesos personales e identificamos los factores, tanto técnicos como emocionales, que han contribuido a su crecimiento dentro del oficio. 

Finalmente, construimos de manera colectiva una ruta de trabajo para intercambiar, fortalecer y generar características diferenciadora a partir del aprovechamiento creativo del territorio. El reto de cada participante, de acuerdo a sus intereses, es transformar su mirada sobre su propio contexto para avanzar hacia procesos de mejoramiento o inicio de emprendimientos personales en cuanto al oficio de la cocina.

Luisa Acosta.

img_4126.jpg